domingo, 26 de agosto de 2007

Religion y vida cotidiana

Este blog tiene por objeto difundir las ideas de un católico no muy practicante, pero al cual el tema religioso le interesó siempre. Desde la negación, la duda y estos balbuceos finales, mezcla de dudas, miedos y esperanzas.
Es indudable que el motor de la religión está basado en las dos grandes angustias del hombre: la trascendencia y la contingencia. Es decir no sabemos que nos deparará el mañana a nosostros o nuestros afectos, y no conocemos que nos espera después de la muerte. Borges decía que el único ser mortal es el hombre, porque es el único que tiene conciencia de su finitud, para los demás es todo un largo presente. No estoy seguro que esta afirmación sea del todo válido hoy en día, a la luz del estudio del comportamiento de algunos animales; pero en sentido amplio creo que es válida.
El mote de catóico, no me coloca en ningún lugar especial, ni considero qu seamos dueños de la verdad, simplemente mis tradiciones me acercaron al catolicismo y en sus lineamientos centrales la considero válida como programa de vida. Esto no significa aceptar todos los dictados de la curia romana, pero sí reconocer que la Iglesia (como reunión de todas las personas que comparten un conjunto de creencias) ha generado a lo largo de los tiempos una corriente de pensamiento muy rica alrededor de un tema central que es el amor en la más amplia acepción del término. En primer lugar como opuesto a la guerra, la más grande enemiga de la humanidad y culpable directa de la situación actual de hambruna s y pobreza. Si anuláramos los conflictos bélicos, la humanidad está hoy en condiciones técnicas de terminar en forma absoluta con la miseria y las hambrunas.